24 sept. 2014

La leyenda de la Guajira

En uno de los pueblos de Oaxaca, en donde se escuchan muchas historias de miedo, sale a relucir la leyenda de la Guajira, una mujer que se dice se le aparece a la gente, cuando deambulan en soledad, por las veredas de ese pueblo.



Unos dicen que es una bruja que al ser quemada en épocas de la inquisición, toma venganza en cuanta persona que se encuentra en soledad encuentra, otros dicen que es un anima que no descansa por todos los pecados que hizo, cuando vivía en la época de la independencia de México.

La leyenda de la Guajira, Tomas Lopez, un trabajador del campo, que hacia duras jornadas de trabajo, que mas que trabajador, parecía un esclavo de los patrones de la plantación, salia ya entrada la noche de su labor, y con los amigos, se tomaba sus cervezas, para olvidar las penas de ser pobre, cuando llegaba a su casa, toda la fustracion que sentía, en su trabajo, la desquitaba con la madre de sus 3 hijos, y algunas ocasiones hasta ellos la llevaban.

Para la mujer, que la vida era un calvario, soñaba con que algo le pasara, ya que siempre que se hacia tarde sabia que era una tunda para ella, y para sus hijos, ya que estando tomado, Tomas le entraba lo valiente y solo con su familia, en ningún momento, les reprocho a los patrones del trato inhumano, al cual era expuesto.

Ese día, Tomas salio, por uno de los caminos que daban al pueblo, desde la plantación en donde trabajaba, hablando solo Tomas, ya iba con un coraje que hasta planes tenia de que es lo que les haría a cada miembro de su familia,

Según el, por culpa de tanto hijo, que la mujer al no cuidarse, era la maldita pobreza en la que vivía, y siempre era la misma cantaleta, para empezar el pleito con Juana, su mujer.

A mitad del camino, se empezó a quitar el cinto, un cinto que le habían regalado, pero que le quedaba muy grande, con el cinto en mano, caminaba cuando de pronto se le apareció la Guajira, y diciendo le, que se pusiera ese cinto, y que nunca mas le pusiera la mano a su familia, si no lo mataría, por lo borracho que andaba Tomas, nunca se dio cuenta, que la Guajira, no era una mujer normal, si no un ente, que se le había aparecido, para advertirle, Tomas se empezó a burlar de ella, y le amenazo, - Ahora le voy a dar mas fuerte, para que no ande de chismosa en el pueblo - Cuentan que al otro día, en el mismo camino, apareció Tomas ahorcado, con su propio cinto, a dos metros de altura, pero no podría ser que se suicidara, ya que del terror, que padeció, el mismo, con la mano cerrada, sostenía su peso, algo que nunca se pudo aclarar.

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